El tren me dejó en Lisarow, donde Michelle, con un coche
todo terreno me vino a buscar. El primer recibimiento que tuve al llegar a la
casa fueron dos perros. Uno, Rosie, más grande y que empezó a saltar encima de
mí y otro, Rudy, que su manera de darme la bienvenida fue arañándome las
piernas en el trayecto de la puerta hasta lo que sería mi habitación. Muy
simpáticas las dos… Aunque creo que son así con cualquier nuevo inquilino
porque a la segunda vez que nuestros caminos se cruzaron los arañazos se
convirtieron en lamidos. A continuación empecé a limpiar cristales y a barrer. No, no había tiempo para
instalarme, que ya estaba trabajando así que se puede decir que la integración
fue bastante rápida. Porque wwoofing significa realmente trabajar. No recibes
ningún sueldo específico para ello pero personalmente tengo suficiente con el
sueldo imaginario de poder tener un sitio donde dormir y compartir su comida.
Me gusta mucho trabajar aquí porque te das cuenta que eres de gran ayuda y este
dar-y-tomar, este sentimiento de simbiosis entre personas, va en aumento día a
día.
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Entrada de la casa |
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Entrada de la casa des de otro ángulo |
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Lugar del jardín donde se tiende la ropa. El tendedero rotativo es una invención de los australianos de la cual están muy orgullosos. Qué queréis que os diga... Cuando empieza a rodar mientras estás colgando la ropa no es tan divertido porque la tienes que ir persiguiendo. |
La familia, compuesta por 4 niños (unos más entusiastas que
otros en cuanto el trabajo en el campo), viven aquí des de hace cuatro años. La
casa ya estaba construida y ellos la han adecuado a sus necesidades. Tienen un
total de seis tanques de agua donde almacenan el agua de la lluvia. Son 100%
autosuficientes y no necesitan agua del pueblo. Eso quiere decir duchas de dos
minutos ;) El desagüe de la cocina va directamente a unos banana trees que
tienen aquí y por eso se intenta minimizar los restos de alimentos en los
platos a la hora de ponerlos en el lavavajillas. Son detalles a los que te vas
acostumbrando.
Quien se encarga mayoritariamente del jardín es la madre,
Michelle, y con ella también paso la mayor parte de mi tiempo, ayudándola. El
padre trabaja en Sydney y a veces se queda a dormir allí así que no lo veo
mucho.
Los niños dentro de poco tendrán vacaciones. La casa se
llena de vida con ellos.
Mi rutina es levantarme hacia las siete, desayunar, para así
empezar a trabajar sobre las ocho. A las doce-una comemos un bocadillo y
continuamos nuestra faena hasta más o menos las tres. Entonces Michelle va a
recoger los niños y por la tarde volvemos a trabajar un poco más. La cena es
sustanciosa y suele ser hacia las seis o siete de la tarde (la verdad es que me
cuesta acostumbrarme a estos horarios!). Pasada una hora me como un iogur con
miel (es el pequeño placer del día!)
A continuación alguna de las faenas que he hecho estos días
aquí:
- Construir un shadehouse (casita exterior que da
sombra a las plantas que se encuentran en su interior)-
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the shadehouse |
“tejado” de la sitting-zone en el
jardín. En este tejado esperemos que las plantas se enrosquen en él y hagan
sombra.
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Michelle ocupada poniendo en orden el tejado |
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Finalizar el nuevo gallinero para que las
gallinas no se escapen
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El gallinero al fondo |
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Ir a buscar ocho gallinas nuevas
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Arrancar las malas hierbas
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Mi trozo favorito de la casa. Es un lago con una isla en medio. La alfombra verde que le da este toque tan mágico es en realidad mala hierba que tenemos que quitar. Qué pena, verdad? Pero se debe retirar para que luego la planta nativa (que hace el mismo efecto) pueda crecer. |
- Plantar flores con tal de que las malas hierbas
tengan con quién competir.
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Todo tipo de faenas relacionadas con el hogar:
cocinar, lavar, barrer, limpiar cristales, colgar la ropa…
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Construir y pintar los beehives (lugar donde las
abejas podrán fabricar miel. Sí, vamos a tener abejas, fue realmente muy
divertido e interesante!)
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Pintando en el porche de la casa |
Recoger tomates y huevos. Ésta es una de las faenas que más me gustan; es la naturaleza haciéndote regalos.
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Yo con mi estilo de granjera! ;) Tomates recogidos con los que hice la salsa bolognese para la cena. Teóricamente tenía que ir acompañada también con una tortilla de patatas pero mmm... por el resultado que obtuve preferí que se convirtiera en comida para las gallinas. |
Aquí una noticia que os gustará… Hace muy mal tiempo para
ser verano en Australia, argh! Durante toda esta semana ha habido tormentas
casi a diario, y el viernes tuve que ponerme un jersey (terrible, no?)
obviamente todos me culpan a mí, sí… seguramente he importado el mal tiempo de España
hacia aquí.. Estoy bastante desilusionada porque me pensaba que sólo os
enseñaría fotografías con un sol despampanante pero mira, no es así… Anyway,
sigue siendo un espectáculo igualmente: como que la casa está sobre un terreno
elevado, puedes ver como las nubes galopan hacia ti, llevando con ellas
relámpagos, truenos y viento. La primera noche por ejemplo, todo el mundo
estaba corriendo arriba y abajo abriendo los tanques de agua porque el agua
caía con tanta fuerza que los tanques se habían taponado y el agua no entraba
en ellos (algo así me pareció entender). Pero una vez más queda demostrado que algo raro está pasando con el tiempo. Os acordáis del gran boom de información que recibimos hace unos años hablando sobre el cambio climático? Cabe destacar que después de ello no se volvió a oír mucho más, quizás porque esclató la crisis económica. Comprendo que es difícil decidir a qué dar más prioridad, si a un cambio climático o a una crisis económica... El dinero nos afecta a todos directamente pero no deberíamos olvidar que, al fin y al cabo, formamos parte de un ecosistema en el que el factor clima es crucial para las especias que habitan en él y que un cambio de clima puede acarrear consecuencias que desconocemos por completo.
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Amenaza tormenta... |
El sábado fuimos a un enorme shopping centre con los dos
chicos mayores de 15 (Ben) y 14 (Tom) años. Debo confesar que al principio me
costó relacionar cada nombre con el niño correcto… Les hablé sobre lo que
pensaba del pan australiano y compraron un pan de la panadería! Gran ilusión.
Por la noche hicimos pizza. Más tarde me explicaron que el sábado siempre es
día de hacer pizza. En mi casa el día pizza es el viernes, mientras miramos una
peli. Les dije esto último de la película y los niños se apuntaron al instante
a hacer lo mismo.
El domingo los dos pequeños Harry (10) y James (11) tenían
clase de nadar en el mar, así que fuimos a un cala con aguas mansas y donde las
olas parecían bastante ficticias. Allí estuve con Tom, jugando en el mar, construyendo
castillos de arena y dibujando. Hacia las doce volvimos a casa, tomé algo y
seguidamente fui a ayudar a una amiga de Michelle a preparar un high tea. Se trata de un evento
que se hace unas cuatro veces al año en el que se sirve té o café juntamente
con distintos pasteles, en uno de los pocos rainforests que hay en New South
Wales (región de Australia donde me encuentro) llamado Forest of Tranquility.
Una cucada.
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Se parece un poco a la mesa de Alicia en el país de las maravillas, no? |
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Forest of Tranquility en una pequeña caminata que hice |
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Yummy! |
Al día siguiente quedamos por la mañana con esta misma amiga
para tomar café y hablar en un sitio llamado Bamboo café. Muy bonito también.
Yo me pedí un zumo de naranja, zanahoria y jengibre. Suena raro, verdad? Bueno,
el gusto también era bastante especial por decirlo de alguna manera… La
atmosfera fue muy agradable y las conversas interesantes. Esta amiga estuvo
viviendo en South Africa y nos explicaba la situación allí. También me gustaría compartir con vosotros una
frase que dijo Michelle: there are three types of people in this world; the
ones who make things happen, the ones who watch things happen, the ones who
wait for things to happen. Cada uno de nosotros decidimos cómo encarar
la vida, no? Cuál es la tuya?
Este mismo día también descubrí que la manera cómo gestionan
aquí todo el jardín se llama permacultura, harmonía entre producción y
naturaleza.
El martes fuimos a la escuela de James y Harry porque se
repartían premios de final de año. Pude escuchar el himno de Australia que es
con música un tanto aborigen. Aquí todos los institutos y colegios llevan
uniforme. También es obligatorio llevar gorro porque si no no te dejan jugar
bajo el sol. Yo, al verlos, los llamo los pequeños rangers. Por la noche se
repartían premios en el instituto de Tom y Ben, así que me quedé con James y
Harry en casa. Fuimos a dar una vuelta y me enseñaron qué ruta podía seguir
para ir a correr.
El miércoles compramos unos cuántos regalos más, esta vez
sólo Michelle y yo. No sé si es algo muy normal en otras casas, la cuestión es
que aquí siempre hay pastel o galletas que Michelle ha hecho para comer. Así
que he decidido que yo también voy a preparar algo y gracias a una receta que
me ha pasado una amiga de cómo hacer cheesecookies… la semana que viene podrán
comer tantas como quieran cada día! ( si salen bien y les gustan claro…) Hasta
ahora he probado pastel de zanahoria y pastel de plátano.
El jueves invertimos toda la mañana a preparar los beehives
y por la tarde-noche fuimos a los Hunter Valley Christmas Lights Festival. Fue
precioso.